¡Ah, sí! Vaya, parece que la gente en general piensa que esto es lo único que hace un repartidor/a… 😉

¿Solo repartir y recoger?
Puede parecer que eso es lo único que hace un repartidor/a… Pero ya sabes que no es así.
Ahora bien, cuando toca entregar o recoger pedidos, hay algunas claves que pueden marcar la diferencia entre una jornada sin sobresaltos y un verdadero caos.
1. Datos, sí. Pero bien tomados
Antes de nada, asegúrate de pedir correctamente los datos del receptor.
Normalmente, al regresar al almacén, te pedirán alguna referencia o dato que identifique a la persona o entidad que ha recogido el pedido.
2. Entrega adecuada, cero sustos
No es lo mismo entregar el paquete en mano que lanzarlo por encima de una valla.
Hazme caso: este último formato puede traerte muchos quebraderos de cabeza si el pedido desaparece misteriosamente.
➡️ Es mejor llevar una incidencia de vuelta que perder un pedido.
Ahora bien, no olvides que todos somos cifras. Te están midiendo.
Devolver muchas incidencias tampoco es positivo.
Si en una zona repites muchas entregas fallidas, hazte preguntas:
- ¿Es festivo en esa población?
- ¿Hay un patrón de horarios que desconoces?
Estar informado/a de las peculiaridades de tu ruta y avisar a la central cuando detectes una posible incidencia es clave para evitar sorpresas desagradables al regresar.
3. Herramientas listas
Antes de salir del vehículo ten preparadas tus herramientas de trabajo:
- La PDA,
- El móvil
- O el albarán, según el sistema que utilices.

4. Y ahora, lo que de verdad marca la diferencia
La excelencia en la entrega y recogida no se alcanza solo con tecnicismos.
Lo que marca la diferencia real es tu actitud y tu forma de relacionarte con las personas.
Como ya dijimos en ¿Qué necesito para ser repartidor/a?, una virtud imprescindible para cualquier repartidor/a es la paciencia.
Y no poca:
- Paciencia con el cliente final
- Paciencia con tu empresa
- Y, por qué no decirlo, también con tu jefe/a (salvo si eres autónomo/a)
5. Entender antes que reaccionar
Estas tres figuras a las que debemos respeto, no siempre nos respetan.
Pero mantener la profesionalidad frente a los conflictos es lo que distingue a quienes destacan de quienes se hunden.
📘 La psicología humanista nos recuerda:
Las personas intentan hacerlo lo mejor que pueden con los recursos de que disponen.
Cuando alguien es grosero o agresivo, generalmente está canalizando su sufrimiento… Es su respuesta a la frustración.
No es personal.
Responder con cortesía descoloca al agresor y le quita las armas.
No entres en su juego.
Respira. Sé tú quien elige cómo actuar. No seas reactivo/a, sé proactivo/a.
En esos momentos, responder con cortesía y calma no es solo profesional: es mantener el control y responder con empatía a una emoción que no va contigo. Eso es ser excelente.
6. Tu imagen también comunica
Una apariencia limpia y cuidada influye en cómo te perciben.
Queramos o no, la mente asocia la limpieza y el orden con una persona:
- Más profesional
- Más preparada
- Más inteligente
- Y más sana

🧠 “Cuerpo limpio, mente feliz”, dice el refrán.
Y en este camino hacia la excelencia, sentirte bien contigo mismo/a y con tu entorno es una parte clave.
Tu actitud y tu estado interior se reflejan en tu trabajo.
✨ Moraleja
La recogida o entrega perfecta no solo se mide en puntualidad o exactitud.
También se nota en el trato, en la presencia, en la forma de resolver conflictos.
Porque lo que das, vuelve.
💬 ¿Has vivido alguna situación complicada en una recogida o entrega? ¿Cómo lo resolviste? ¡Cuéntamelo en comentarios!
Y si quieres seguir afinando tus habilidades, no te pierdas la próxima entrada.
🎮GANA KILÓMETROS: PARTICIPA
➡️ Repartir es solo la mitad del juego….. Comprueba si estás recogiendo todo lo que importa.

Este sitio no es solo mío, también es de quien reparte. Déjame tu comentario y seguimos aprendiendo juntos.