Parece obvio, ¿verdad? A quién se le ocurriría consumir sustancias dañinas al volante. A ti seguro que no..… pero hay quien sí. Y su imprudencia puede comprometer a todos.

Lo que nunca combina con un buen reparto
Alcohol, tabaco, cannabis, cocaína, speed, MDMA, hongos alucinógenos, tripis, GHB, ketamina, heroína..… da igual cuál sea: ninguna de estas sustancias es compatible con la conducción, la atención al público, la paciencia ni la resolución de incidencias. Ni con nada que requiera control, en realidad.
Algunos intentarán justificarlo con argumentos de “experiencia propia”..… pero pesan lo mismo que el papel de fumar.
Y sí, incluyo el tabaco. El pitillo “relajante” en realidad tiene más que ver con el síndrome de abstinencia que con un verdadero efecto calmante. En el reparto, lo que necesitas es energía real y nervios templados, no un estímulo que te robe oxígeno y te estrese más.
Cuando el problema está en tu entorno
Quizá tú no caigas en esas trampas, pero todos conocemos a alguien que sí. Y sería fácil pensar: “es su vida, que haga lo que quiera”. Sin embargo, su decisión también te afecta:
- Si aparca junto a ti en el muelle.
- Si conduce con los reflejos alterados en tu misma ruta.
- Si comparte carga contigo.
Un despiste suyo puede convertirse en tu accidente, en mercancía destrozada o en sanciones para tu empresa.
En esos casos, no te toca jugar a héroe ni intentar “salvarlo”. La mejor forma de actuar es comunicarlo a tus superiores. No es cómodo, lo sé, pero tu responsabilidad es cuidar de ti y de los que te rodean.
No te estoy diciendo que vayas con lupa buscando quién fuma qué… Solo que, si algo te incomoda o pone en riesgo a todos, mejor decirlo. Eso es hacer equipo… Y, en este trabajo, el buen rollo y la seguridad van siempre en la misma moto.
Cuídate, porque eres insustituible.

Y ojo con los medicamentos
No todo son drogas recreativas: hay medicamentos que también reducen la atención y los reflejos. Aquí distinguimos dos casos:
- Automedicación. Nada de probar suerte: puede derivar en problemas médicos y legales.
- Receta médica. Si tu médico te prescribe algo que afecta a la conducción, la baja laboral es la única opción responsable. Es mejor parar unos días que arriesgar tu salud (y la de los demás).
Prioridades claras
El reparto es duro pero gratificante, y para hacerlo bien tienes que estar sano, fuerte y en plenas facultades. Recuérdalo siempre:
- Primero vas tú.
- Luego tu vehículo.
- Después la carga.
La mercancía puede sustituirse, el vehículo también (aunque cueste). Para ti, en cambio, no hay recambio.
En resumen

Consumir sustancias y conducir es jugar con fuego, propio y ajeno. Y si alguien de tu entorno lo hace, tu obligación no es encubrir, sino protegerte y proteger a todos.
No es cuestión de ser el/la “sheriff” del reparto, sino de cuidarte tú y cuidar al resto. Y si alguien se pasa de listo/a..… que sepas que aquí la verdadera jugada maestra es llegar a casa entero/a cada día.
¡Seguro que tienes alguna historia! ¿La compartes o me dejarás con la intriga?
🎮 GANA KILÓMETROS: PARTICIPA
➡️ Haz el chequeo: ¿te cuidas tanto como cuidas tus entregas?

Este sitio no es solo mío, también es de quien reparte. Déjame tu comentario y seguimos aprendiendo juntos.