Como al llegar a este mundo, primero gateamos. Después andamos. Y ahora, prepárate: es hora de correr, porque se vienen curvas.

Un repartidor profesional

Ser considerado un/a profesional se gana con esfuerzo. No valen excusas ni quejas: si de verdad quieres estar en el podio, hay que tomárselo en serio. Ser profesional no es solo hacer el trabajo bien, es prestar atención a todas las variables con las que lidias a diario, entenderlas… y superarlas con estilo.

Ya sabes que el trabajo de repartidor/a implica mucho más que repartir.
Cada día tienes que manejar:

  • un vehículo,
  • la tecnología,
  • los jefes,
  • los almacenes
  • y los clientes.

No es poco.

Todo este pupurrí de personas, máquinas y situaciones genera un montón de responsabilidades transversales. Y hay que tenerlas muy presentes, día tras día. A estas alturas, seguro que tú ya eres un/a crack del reparto, pero déjame recordarte esas pequeñas particularidades que hacen de este oficio algo especial… y desafiante.


¿Y ahora qué?

En los siguientes artículos de la serie Mejorando conductas vas a encontrar consejos prácticos —algunos obvios, otros no tanto— para ayudarte a repartir más, con menos esfuerzo y como todo un/a profesional.

Vamos a hablar claro… Normas de circulación, uso del móvil, sustancias, actitud… Todo cuenta.

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Este sitio no es solo mío, también es de quien reparte. Déjame tu comentario y seguimos aprendiendo juntos.