¿Crees que ser repartidor/a es solo conducir y entregar?
Déjate inspirar por Iratxe H. A.:
Una vida de esfuerzo, rutas y orgullo.

Dalila conversa con una mujer excepcional del mundo del reparto: Iratxe H. A.
Natural del País Vasco, su trayectoria comenzó desde abajo, con las manos en el volante y los pies en la calle, y la ha llevado a liderar la delegación norte de una gran empresa de transporte de última milla. Con más de 20 años de experiencia, luchadora y meticulosa, habla con la franqueza de quien se ha ganado cada metro de ruta. Lleva el reparto en las venas y, a pesar de todo lo que esta pasión suya le ha quitado, no duda en quedarse con todas las cosas buenas que le ha dado.
Los comienzos (y los obstáculos)
DALILA: ¿Cuándo comenzaste a repartir?
IRAXTE HA: Con 21 años. No empecé antes porque no me dieron la oportunidad. Desde que me saqué el carné de conducir, e incluso antes, ya soñaba con trabajar de mensajera. Conducir es una de mis pasiones. Desde los 18 empecé a echar currículums, pero fue muy complicado.
DALILA: ¿Por qué crees que no te contrataban?
IRAXTE HA: Por no tener experiencia, principalmente. Las empresas quieren a alguien que no les complique la ruta. No buscan formar a nadie. Prefieren a alguien con experiencia, aunque no tenga tantas ganas como tú. Es una pena. Y además, creo que hubo algo de discriminación por ser mujer. Hace más de quince años, esto parecía cosa de hombres. Ahora no. Ahora ha cambiado mucho, y me alegra.
La puerta que se abre (y lo que cuesta)
DALILA: ¿Cuáles fueron tus primeras dificultades?
IRAXTE HA: Que alguien apostara por mí. Tenía ilusión y no me dejaban ni empezar. Cuando al fin entré, fue como autónoma. Tuve que comprar una furgoneta, pagar el gasoil, todo. Mis compañeros eran asalariados. Yo me lo jugaba todo a una carta. Me sentía desubicada. Pero gracias al apoyo de mi familia, aguanté. A la segunda semana ya me organizaba mejor. A la cuarta, me hicieron contrato. Y ahí sentí que encajaba.
📝Iratxe nos dijo:
«Tenía ilusión y no me dejaban ni empezar.»
«A la cuarta semana sentí que encajaba.»
Aprender a palos
DALILA: ¿Cuál dirías que es el mayor escollo para un principiante?
IRAXTE HA: El mayor escollo es no saber por dónde empezar. Uno piensa que esto es llegar al almacén, cargar la furgoneta y salir a repartir. Pero nadie te explica cómo funciona. El primer día lo haces todo mal. Te sueltan con una furgoneta llena, una PDA o un albarán, y sin explicación alguna. Y tú cargas sin orden, sin saber dónde está nada. Al llegar al primer punto, tardas horas en encontrar el primer paquete porque te toca descargar toda la furgoneta. Es frustrante. Si no eres fuerte, ese día te puede hundir. Pero si te das la oportunidad, aprendes.

El día a día (en versión realista)
DALILA: ¿Cómo es el día a día de un repartidor?
IRAXTE HA: Depende de la empresa. Algunas te dan la furgoneta cargada y tú solo te encargas del reparto. En otras, tú clasificas, cargas, organizas… y luego sales. Haces las entregas, las recogidas, vuelves, liquidas reembolsos, entregas incidencias. Y solo entonces acabas. En mi caso, he hecho de todo.
Organizar la ruta y cargar bien es fundamental. Hay que tomarse un tiempo para organizar la carga. Yo clasifico los paquetes por códigos postales, los separo en el suelo por zonas, reviso los tipos de servicio —no es lo mismo un 14h que un 24h— y planifico en qué orden voy a hacer la ruta. Cargar mal te puede costar el día. Hay quien a las 12 solo ha entregado dos paquetes porque ha tenido que descargar y volver a cargar todo por no haberse organizado. Eso pasa por no tomarte media hora al principio.
Trucos que salvan el día
DALILA: ¿Qué trucos recomiendas para ahorrar tiempo y trabajar mejor?
IRAXTE HA: Varios. Por ejemplo:
- Repostar siempre antes de terminar la jornada. Nunca sabes si al día siguiente fallará el sistema, si saldrás más tarde o si te enviarán lejos de lo habitual.
- Organizar bien la carga y la ruta. Al principio puede parecer que pierdes una eternidad, pero cuando ya conoces la zona, con 20 o 30 minutos es más que suficiente. Yo siempre recomiendo eso: tomarse ese tiempo. Media hora bien invertida al empezar te evita toda una mañana de caos.
- Aprender bien la zona. Yo incluso iba a la oficina de turismo a por un callejero y me lo marcaba. Otros prefieren Google Maps. Da igual la herramienta, lo importante es tener un método.
- Y, por supuesto, llevarte bien con los destinatarios. Si confían en ti, te dicen dónde dejarles el paquete, te facilitan cambios, recogidas… Te resuelven la ruta. Una buena relación con ellos te puede salvar el día.

También hay caminos oscuros (que no conviene seguir)
DALILA: ¿Y esos otros “trucos”, los que no deberíamos hacer?
IRAXTE HA: También los hay. Gente que deja todos los paquetes en una panadería, llama a los clientes y se va a casa. Luego hace ver que ha estado repartiendo todo el día. Pero eso se descubre. El cliente se queja, la empresa lo sabe. Y te cierras todas las puertas. Aquí todo el mundo se conoce.
Va a haber quien te diga que puedes vivir bien haciendo trampas. Pero solo dura una semana, dos. Cuando el cliente dice “a este no”, ya te han cerrado cinco puertas más. Lo importante es que quien empiece sepa distinguir lo bueno de lo que parece fácil pero no tiene futuro.
Lo que se echa de menos
DALILA: Ahora que estás en dirección, ¿qué echas de menos del reparto?
IRAXTE HA: A la gente. Ese trato diario con los destinatarios. Aunque tuvieras un mal día, siempre había alguien que te alegraba. Y la carretera. Descubrir pueblos, moverte. Si sabes disfrutarlo, este trabajo te da mucho.

Una historia que no se olvida
DALILA: ¿Qué es lo más bonito que te ha pasado?
IRAXTE HA: Una vez cubrí la ruta de un compañero que tuvo un accidente. Había una chica de seguridad, muy borde, que me lo ponía difícil. Años después me la encontré en un bar. Charlamos por compromiso. Hoy es mi mejor amiga. Me ha acompañado en momentos durísimos. Y todo empezó entregándole paquetes. Esa es la magia de este trabajo.
¿Y tu secreto?
DALILA: ¿Cuál es tu gran secreto para haber llegado tan lejos?
IRAXTE HA: No me considero la mejor, pero siempre he sido muy competitiva. Me exijo. Me esfuerzo. Y eso se nota. Me gustaba enseñar a los nuevos, compartir lo que sabía. Siempre intentaba ser una referencia. Lo importante es la actitud. Si te gusta, todo fluye.
📝Iratxe nos dijo:
«Lo importante es la actitud.»
«Si te gusta, todo fluye.»
Algo más que decir
DALILA: ¿Quieres contarnos algo más?
IRAXTE HA: Sí. Que no piensen que esto es fácil. Es duro. Pero es un empleo que, si se hace bien, siempre te dará trabajo. Es el futuro. Y si empiezas desde abajo con buena base, con buenos consejos, sin malos hábitos, puedes llegar muy lejos. Que se den la oportunidad. Porque a veces no te la dan las empresas, pero peor es cuando tú mismo no te la das.
📚 LO QUE APRENDÍ DE IRATXE
Inspírate. Mejora. Gana kilómetros.
Iratxe nos ha dejado perlas de esas que se te quedan.
Cada cual recoge la suya… y eso también forma parte del camino.
🧠 ¿Qué ha dicho que se te ha quedado grabado?
Piensa un segundo:
¿Qué truco, frase o anécdota vas a aplicar mañana en tu ruta?
✍️ Cuéntanoslo en los comentarios, me encantará leerte.
🗳️ PARTICIPA
Esta encuesta es anónima.
🔁 ¿Te ha inspirado?
📨 Compártela con quien esté empezando.
📍 O vuelve arriba y reléela con calma.
🏁 ¡Sigue ganando kilómetros!
Ve a Motor en marcha. Arrancamos y continúa aprendiendo con nuevas rutas.

Este sitio no es solo mío, también es de quien reparte. Déjame tu comentario y seguimos aprendiendo juntos.